Cradle Of Filth: «Spotify son criminales»

Hubo una época en que a Cradle of Filth se les llamaba “black metal comercial”. Te lo creas o no. Treinta años después, demuestran su vigencia con un nuevo directo.

A lo largo de más de tres décadas, Cradle Of Filth se han posicionado como una de las bandas de metal extremo más reconocidas mundialmente. Sí, estamos de acuerdo en que Mayhem fueron más influyentes y que todo el black metal noruego era más auténtico, pero a estas alturas de la película, ya podemos dejar de hablar de los de Suffolk como una banda impostada, tal y como se hacía en la época en que ellos y Dimmu Borgir vendían discos como churros. Por entonces se les llamaba “comerciales”.

¿Existe el metal extremo comercial? Pues esa etiqueta se le aplicaba a Cradle en una época que no nos queda tan lejos. Desde entonces, el historial de la banda es impoluto y sus últimos discos (especialmente la triada de “Hammer of the Witches”, “Cryptoriana” y “Existence is Futile”) han marcado una suerte de renacimiento compositivo y de popularidad para la banda liderada por Dani Filth. Los cambios de formación ya se han superado y, por delante, como él mismo insiste en el cierre de la entrevista que mantuvimos, “hay muchas cosas positivas, esté como esté la industria de la música”.

Cradle Of Filth (Foto: Aritz Sola)

“Nuevo disco, gira por Estados Unidos, nuevo video, la canción con Ed Sheeran… no todo está mal en el mundo, vienen cosas muy buenas” aseguraba. ¿Un tipo de una banda de metal extremo siendo el más positivo del lugar? Dios, cómo han cambiado los tiempos. Y para celebrarlo, un cambio de sello discográfico y un nuevo disco en directo, “Trouble and Their Double Lives”, que se edita éste mes de abril.

Nuevo trabajo en directo

¿Por qué editáis ahora este nuevo disco en directo?

Debido a la pandemia hubo un mayor espacio entre “Cryptoriana” y “Existence is Futile”. No editamos el disco hasta un año después de haberlo grabado, unos dieciséis meses después de haberlo grabado. Eso nos forzó a postergar nuestra transición de Nuclear Blast a Napalm Records así que actualmente estamos preparándonos para un nuevo disco con Napalm y teníamos que editar algo para rellenar los huecos y darle algo de producto al nuevo sello. Por suerte, habíamos ido grabando algunas actuaciones durante el tour de “Cryptoriana” y, en realidad, no hemos editado un disco en directo desde hace veinte años y los fans lo han ido pidiendo sistemáticamente.

Habíamos comenzado a componer algunas nuevas canciones pero nos dimos cuenta de que, cuando salga el nuevo disco, ya no estarán en la misma onda del material nuevo que hayamos compuesto, así que decidimos incluirlas en el disco en directo también para darle a la gente todo lo que pudiésemos.

Debido a que habíamos tocado una buena selección de canciones durante la gira, hemos podido conformar un disco en directo con material de toda nuestra discografía, desde “Cruelty and the Beast” a “Dusk and her Embrace” pasando por “Damnation and a Day” y etcétera. Es una herramienta útil para sacar nuevo material y promocionar los shows “Double Trouble” junto a Devildriver en Estados Unidos. Le damos a los fans lo que quieren, hacemos una retrospectiva de la carrera de la banda, damos algunos temas nuevos y todo el mundo está feliz.

Han pasado veinte años desde vuestro anterior trabajo en directo. ¿Qué os ha frenado de editar otro antes?

Porque estábamos siendo muy prolíficos a la hora de componer discos de material nuevo. Simplemente no surgía la oportunidad. Parecía un buen momento ahora porque ya teníamos el material grabado y había que darle forma -que no es fácil, de todos modos. Tener que escuchar 50 shows enteros es un montón de trabajo. Aunque, para ser sinceros, se lo dejamos a nuestro ingeniero de estudio (risas).

La razón por la que ha sucedido ahora es porque no había sucedido antes. No había habido un espacio en nuestra carrera para hacerlo. Al cambiar de discográfica, dado que íbamos a estar un par de años sin nuevo disco de estudio, era el momento adecuado para sacar a relucir un trabajo en directo.

Habéis pasado por la mayoría de sellos independientes: Music For Nations, Peaceville, Roadrunner…y Nuclear Blast parecía el lugar ideal. No obstante, cambió de propietarios hace cuatro años y muchos aspectos internos de la compañía cambiaron. ¿Por qué habéis salido de la compañía? Sé que otros grupos están esperando a que acabe su contrato para valorar otras opciones. ¿Qué os motivó a buscar opciones? ¿Echabais en falta a algunos miembros clave de vuestro equipo en el sello?

Fue un poco de todo. Nos faltaba gente clave de nuestro equipo y queríamos probar algo nuevo. Llevábamos tres discos en Nuclear Blast, que era lo previsto en el contrato, y era el momento de buscar otras opciones. Napalm nos había sido recomendada por muchas bandas de nuestro entorno y nos lanzamos a trabajar en un acuerdo que satisficiese a todas las partes implicadas.

Como decías tu mismo, se había ido gente clave del sello y las cosas eran algo distintas. Probablemente nos habríamos ido de todos modos porque ya habíamos acabado el contrato y teníamos que renegociar de todos modos. Era mejor probar prados nuevos más verdes y ahí es donde entraba en juego Napalm.

“Ayer estaba viendo los comentarios de algunos usuarios en nuestro último video subido a YouTube. Y la gente dice ‘ah esto sucedió así’ o ‘esto sucedió de aquella otra manera’ y tu te quedas con cara de tonto. La gente elabora historias según le apetece”

La locura de los ’90

En los años 90, Cradle of Filth fue una banda que tuvo muchos recursos para promoción y para construir su imagen en los medios. Cualquier cosa que la banda hacía recibía atención por parte de la prensa inglesa y europea de inmediato. ¿Es mucho más difícil destacar en medio de la muchedumbre hoy en día?

Obviamente, la industria de la música ha cambiado de manera drástica. En los años 70 había más dinero, en los años 80 había mucho dinero y en los 90 la cosa aún se mantenía bastante. Hoy en día, todo el mundo sufre. Bandas, promotores, sellos…no le ha pasado nada bueno a la industria en mucho tiempo. A veces ves como, de golpe, irrumpe una banda de la nada y todo el mundo la está escuchando pero eso es gracias al poder de las redes sociales. Eso es algo que la gente tiene hoy en día que no tenía en aquel entonces.

Es un arma de doble filo. Ahora que la gente tiene acceso a todo, la gente es mucho volátil en cuanto a sus gustos y en cuanto a la música que escucha. Todo está en la palma de tu mano. En los viejos tiempos teníamos que ir a una tienda de discos para encontrar lo que queríamos. Quizá incluso teníamos que encargarlo por un catálogo. Ahora mismo lo podemos conseguir todo de manera inmediata y eso genera una pérdida de valor.

Las bandas tienen más oportunidades para producirse su propia música. Eso no quiere decir, necesariamente, que la calidad sea mejor sino que la cantidad de bandas en el mercado es muy superior y que todas editan más discos.Tras la pandemia todo el mundo ha vuelto a salir de gira, de modo que hay menos salas disponibles y la gente tiene que seleccionar mucho más a qué conciertos va, lo que incide de manera directa en la asistencia a las giras.

Tenemos a un gran equipo de gente trabajando con nosotros actualmente, igual que lo teníamos en los años 90. Llegamos a todas partes, pero las oportunidades no están tan a nuestra disposición como lo estaban en aquel entonces. Además, en aquella época teníamos un equipo muy, muy bueno con nosotros. Teníamos a un responsable de promoción llamado Doug Wright. Recuerdo ir a su oficina en Music For Nations y tenía como cuarenta revistas con nuestra banda en portada sobre su mesa: Kerrang, Burrrn… una locura.

Tenemos un gran equipo con nosotros, pero considero que las metas de este negocio han cambiado. El retorno es más escaso, porque la gente compra menos discos aunque tu música es más accesible que nunca. Criminales como Spotify le pagan casi nada a las bandas. El año pasado tuvimos 22 millones de reproducciones y el agregado económico que llegó a la banda de todo eso rondaba las cien libras. Cien libras por 22 millones de reproducciones. Ya que estamos, quédate a mi hijo neonato. Pero sí, los tiempos han cambiado…

Cradle Of Filth (Foto: Aritz Sola)

Ese pago de Spotify ¿responde a un mal reparto de los porcentajes entre la banda y las anteriores discográficas propietarias de las grabaciones o a que, en efecto, Spotify paga una cantidad ínfima?

No, no tiene nada que ver con las discográficas sino con que Spotify paga muy poco a los artistas. Ha habido muchos intentos por parte de los sindicatos de músicos para que el gobierno fuerce a las plataformas a pagar mejor a los artistas. Nada ha cambiado. Además, los costes del combustible, de la vida y de todo lo demás se ha disparado y es todo una locura.

Tengo que volar el lunes a Estados Unidos para la gira con Devildriver. Encontrar un bus de gira ha sido una tarea titánica, porque todas las bandas están de gira. Así mismo, el coste de los buses ha subido. El coste de los seguros ha subido. Y, no solo eso: el gobierno estadounidense triplicará el precio de los visados para extranjeros. Actualmente, que una banda americana venga a Inglaterra cuesta unas 30 libras. En el caso inverso, si una banda inglesa va a Estados Unidos, tiene que pagar unas 1500 libras por persona y eso es lo que ahora quieren triplicar. Eso alejará a todas las bandas de ir a Estados Unidos, excepto a los Ed Sheerans del mundo, porque será imposible conseguir un beneficio.

Tienes que recordar que da igual lo que diga la gente sobre que la música gratis llega a más gente. ¿Tu trabajarías a cambio de nada? ¿Tu le darías todo tu dinero a la caridad? Me temo que no. Todo el mundo necesita ganar dinero y esta es la manera en que los músicos ganamos dinero. Tenemos que administrarnos bien. Tenemos salarios que pagar, tenemos abogados, tenemos managers y tenemos equipo que pagar. Somos una empresa. Y tenemos que estar bien engrasados para que todo funcione y la banda pueda vivir, girar y grabar discos.

Cradle Of Filth (Foto: Aritz Sola)

¿Has considerado algún plan alternativo para sortear ese aumento de precio de los visados? Es como cuando Joe Lynn Turner viene a Europa y lleva una banda italiana que no necesita visado en la UE. Tengo entendido que la ley de presupuestos que triplica el precio de los visados aún no ha sido aprobada por el congreso. Pero, por si acaso ¿tenéis planes de contingencia como el que te menciono?

Nosotros somos una banda afortunada porque tenemos un management muy bueno y sobreviviremos. Otras bandas no. No es algo bueno para nadie. Taylor Swift o Ed Sheeran pueden pasar por alto estas cosas porque, en el gran esquema económico de sus giras, esos importes no son más que un par de camisetas. Pero va a afectar a todos los aspectos del negocio de la música en directo. La ley no se ha aprobado aún pero hay movimientos por parte de sindicatos de músicos, congresistas y demás para intentar que se pueda frenar. Es otra catástrofe para el negocio de la música.

Va a suceder como con el tema de la pandemia, donde mucha gente que trabajaba en la industria se dio cuenta de que no le merecía la pena volver a este mundillo. Muchas bandas y gente que trabaja para las bandas decidieron cambiar sus caminos profesionales para sobrevivir.

¿Qué costaba un bus de gira antes y ahora? Para que la gente se haga una idea.

No es el coste del bus de gira, es la falta de autobuses de gira lo que supone un problema. Y el coste de la gasolina hoy en día. Cuando lo multiplicas por miles de kilómetros, es una brutalidad. Cuando coges un bus de gira en el Reino Unido y tienes que bajar a España, por ejemplo, es un dineral. ¿Por qué crees que muchas giras hoy en día no llegan a Portugal? Porque tienes que cruzar España entera y, como sabrás, es un territorio de una dimensión inmensa. ¿Tienes suficientes conciertos de camino a Portugal? ¿Tienes suficientes conciertos en el camino de vuelta de Portugal? Hay gente que, directamente, vuela a Portugal para tocar porque es la única manera.

Cradle Of Filth (Foto: Aritz Sola)

Si alquilas un bus en España y tienes que ir a tocar a Polonia, puedes imaginarte la factura del combustible. No son pequeños autobuses, son vehículos gigantes donde se alojan veinte personas. Pesa mucho, quema mucho combustible y a veces llevas un remolque con tu merchandise o material escénico, lo cual pesa aún más. Pero tampoco lo puedes transmitir al precio de las entradas, porque todos estamos en el mismo barco y el precio de la vida ha subido para todo el mundo increíblemente. Hay menos gente yendo a los shows porque hay muchos shows y porque no hay tanto dinero. No todo el mundo vive en ciudades, a veces tienen que coger viajes y hoteles y todo se ha encarecido. Es preocupante.

Sam de Architects ha elevado el tono sobre el porcentaje que los recintos se quedan del merchandising de las bandas que tocan en ellos. De hecho, proponía una huelga en la que las bandas dejasen de vender merch. ¿Qué opinión tienes tu al respecto?

Eso es algo de lo que se tendría que ocupar nuestra empresa de merchandising. Si nos dicen que las camisetas se van a tener que vender a 40 libras, yo diría que no. Es algo que depende de muchos actores. Depende de qué banda es, depende del recinto.. Si tienes una empresa de merchandising gestionando tus ventas y esa empresa tiene un contrato con los recintos, tienen que respetar el contrato. En ocasiones, los recintos están obligados -gubernamentalmente- a vender el merchandising por ti. No lo puedes vender tú mismo. Hay cuestiones respecto a seguros, riesgos laborales, etc.

A veces hemos hecho veinte shows en Estados Unidos y en diez de ellos, nuestra persona de merchandising no ha podido trabajar. Tienes que contar el merch que les das, contar el merch que te devuelven, pasar cuentas de los ingresos… como decía, todo depende del recinto. Muchas veces, éstas cosas están fuera del poder de influencia de las bandas.

“Ahora que la gente tiene acceso a todo, la gente es mucho volátil en cuanto a sus gustos y en cuanto a la música que escucha. Todo está en la palma de tu mano. En los viejos tiempos teníamos que ir a una tienda de discos para encontrar lo que queríamos”.

La cultura woke y Jesus is a Cunt

Recordando vuestra mítica camiseta de “Jesus is a Cunt” ¿crees que algo así sería posible hoy en día con todo el ‘cancel culture’ que se ve en Twitter y demás redes? En su momento había gente que era multada por vender dicha camiseta, incluso.

No tengo ni idea. Que le jodan a la cultura de la cancelación. Cuando sacamos ese diseño vivíamos en un pequeño pueblo, no teníamos teléfonos móviles y la camiseta se hizo popular por el boca-oreja. Todavía se vende hoy en día. No se las que vendemos nosotros porque, realmente, se ha copiado un montón de veces y mucha gente ha hecho diseños parecidos. Pero sí, hoy en día es algo que ofendería a mucha más gente, estoy seguro.

No hace mucho mi novia estaba llevando esa camiseta y fuimos a dar un paseo por un pueblo perdido. Entramos en un pub de pueblo y le dije ‘no puedes entrar a un pub de pueblo con una camiseta como esa’. Y la diseñé yo mismo! (Risas) Allí dentro lo que había eran campesinos y gente del lugar. Era una pérdida de tiempo entrar ahí porque nos iban a echar a patadas o alguien se iba a ofender. No es que me importe pero creo que hay un lugar y un momento para todo. 

Esa camiseta no funcionaría hoy en día pero en su momento hubo una serie de circunstancias mitigadoras que hicieron que no fuese tan grave (y lo fue). El mundo es un lugar mucho más woke hoy, lo cual no es necesariamente una mala cosa cuando se refiere al movimiento LGTBI y la defensa de sus derechos, por ejemplo. Hay cosas buenas en la cultura woke y hay cosas absurdas en la cultura woke. 

Cradle of Filth lleva 30 años en marcha y, ciertamente, los últimos cinco años han sido de renacimiento. Os he visto en giras con asistencia muy pobre, de apenas cien personas, y ahora estáis volviendo a llenar los recintos. ¿Te sorprende? ¿Fue complejo lidiar con los años de cambios en el line-up, baja asistencia y demás?

Bueno, para nosotros nunca ha habido un mal año. Siempre ha sido positivo para nosotros. Ha habido momentos en que hemos tenido que dar un paso al lado o que hemos tenido que replantear cosas cuando algunos miembros se han ido. Paul por ejemplo, no se fue de la banda, es un mito. Lo que pasó es que quería descansar de la banda un tiempo y quería que Cradle of Filth se tomase un descanso de cuatro o cinco años para volver con una obra maestra. Yo le dije que en cuatro o cinco años nadie sabe si seguiremos siendo relevantes. Además ¿qué te prohibe componer una obra maestra ahora? 

Subsecuentemente, las relaciones comenzaron a estar algo tensas entre nosotros. Nos ofrecieron una gira como co-cabezas de cartel con Behemoth en 2012-2013 y Paul no quería hacerla. Decía “¿quien coño son Behemoth?”. El pensaba que estábamos devaluándonos como banda aceptando cualquier gira. El se había mudado a Estados Unidos y estaba haciendo otros trabajos así que se podía permitir descansar de Cradle un tiempo. Yo tomé la decisión en ese punto de hacer la gira. Nuestro otro guitarrista de la época, James, tampoco podía hacer la gira porque estaba tratándose un problema de columna y tenía que operarse. En esencia, no teníamos guitarristas. 

Se ofreció un músico inglés, Richard, para trabajar con nosotros. Luego Martin encontró a Marek “Ashok”, que trabajaba con varias bandas en la República Checa. Al final de la gira había sido todo tan bueno con ellos dos que Paul llamó al management preguntando si queríamos que empezase a componer el nuevo disco y le dijimos que no. Al no querer hacer la gira, encontramos dos sustitutos y la sensación fue mejor que nunca. La gente monta sus propias versiones y sus propias historias.

Cradle Of Filth Leyendas del Rock

Cradle Of Filth (Foto: Jesús Martínez)

Ayer estaba viendo los comentarios de algunos usuarios en nuestro último video subido a YouTube. Y la gente dice ‘ah esto sucedió así’ o ‘esto sucedió de aquella otra manera’ y tu te quedas con cara de tonto. La gente elabora historias según le apetece. Podría pasarme el día corrigiéndoles y respondiendo comentarios pero no tiene sentido. Es una pérdida de tiempo. Además, tampoco me creerían (risas).

Os vais a tomar un 2023 sin conciertos. Vista la manera en que todo el mundo está saliendo de gira y lo que está costando vender entradas anticipadas en algunos casos, quizá es la mejor opción. Hay shows con cien entradas vendidas a un mes del evento, porque la gente no confía aún en que los eventos no se cancelen, aplacen o pospongan.

Estoy totalmente de acuerdo. He hablado con gente que se dedica a la promoción de conciertos y que está viviendo con extrañeza la situación. Los promotores invierten montones de dinero en organizar algo para lo que no tienen ni idea de si va a venir la gente. No puedes esperar hasta dos semanas antes del evento para ver si las cosas funcionan.

¿Como demonios surgió lo de Ed Sheeran?

Tenemos una canción ya hecha para la que Ed está grabando sus partes. Tenemos que acabarla cuando volvamos de la gira americana y no puedo decir nada más al respecto porque estamos bajo secreto. Pero si, es algo que puede parecer absurdo para alguna gente pero cuando se pueda escuchar la canción, todo el mundo lo entenderá. Es una canción que editamos para recaudar fondos para ayudar a otros. Pensamos que era un matrimonio de extremos que funcionaría muy bien musicalmente. Además,vivimos a media hora y estamos en contacto habitualmente desde hace dos años. Nos mensajeamos sobre tonterías habitualmente.

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